La Iglesia del Espectáculo

Por Edgar R. Aponte

Hace dos años, Mario Vargas Llosa publicó un interesante ensayo titulado, “La civilización del espectáculo”. En esta obra el autor peruano razonaba que en el mundo de hoy la cultura imperante ha sido reducida a la diversión y al espectáculo.Por lo tanto, argumentaba el escritor, a las personas se les ha privado de la posibilidad de pensar analítica e individualmente. Para el Premio Nobel de Literatura, el individuo de hoy se encuentra aborregado y, en su sumisión ante la cultura imperante, asume que el valor intrínseco de las cosas viene determinado por criterios únicamente comerciales, donde aquello que no vende no tiene ningún valor para el hombre. Eso explica por qué en la sociedad de hoy todo se trivializa, y las personas rechazan todo aquello que conduce al aburrimiento, la  angustia y la perturbación; mientras se persigue como valor superior todo lo que es ligero, fácil y positivo, aun no conduzca a la verdad.

Por eso, nos encanta escuchar a Oprah Winfrey, leer a  Paulo Coelho y participar de fiestas “raves”, donde se baila en oscuridad, “se escucha música trance y se vuela gracias al éxtasis” (39). Básicamente, vivimos como el niño que solo quiere la burbuja del entretenimiento y el juego, y cuando escucha o ve algo que le desagrada, cierra los ojos, se tapa los oídos y comienza a gritar: ¡no, no, no, no, no!

Lamentablemente, como en diversas etapas de la historia, muchas iglesias han asumido mucho de la cultura, reflejando más el sentir del mundo que el sentir de Cristo. Tanto en América Latina como en el contexto hispano en Estados Unidos, vemos cómo la ‘sociedad del espectáculo’ ha permeado las fibras de cientos de congregaciones. Solo debemos observar la estructura de los cultos o la predicación de los pastores. Por ejemplo, hoy día, en muchos casos la música es lo más importante y extenso en el culto. La música es el centro de los servicios evangélicos. Y en muchos casos, funciona como el “rave” en el mundo secular. Se enfatiza más la emotividad que las letras que están supuestas a expresar verdades bíblicas. Es un tipo de ‘adoración’ que busca proveer a las personas de lo que ellas quieren. Es el resultado de un “cristianismo” donde la atención está centrada en el hombre y no en el Dios soberano del universo, al cual debemos obedecer, adorar, glorificar, disfrutar y amar. Continue reading…

Cuatro Razones a Favor de la Pluralidad de Ancianos en la Iglesia Local

Por Giancarlo Montemayor

Hablar acerca de la pluralidad de ancianos en la iglesia local pudiera parecer un desperdicio de tiempo y energía para algunas personas. Después de todo, ¿No es un poco legalista hablar del “modelo bíblico” para la estructura de la iglesia? Bueno, si entendemos que Cristo ama la iglesia y que cuida por ella (Ef. 5:25-27), el tema delante de nosotros está lejos de ser irrelevante ya que como líderes, algún día daremos cuentas a Cristo mismo por el cuidado de su iglesia que ha sido encomendado en nuestras manos. Entonces, ¿Por qué tener hablar acerca de la pluralidad de ancianos? Aquí hay cuatro razones:

  1. Es Histórica

La pluralidad de ancianos es importante porque ha sido importante en el pasado. Como bautista puedo decir que para muchas personas dentro de mi denominación, el término “ancianos Bautistas” es casi una contradicción. Estas personas tienen la idea de que las congregaciones Bautistas siempre han sido estructuradas con un pastor como el líder principal y una mesa directiva de diáconos para ayudar en diversos ministerios. Desde los inicios de la denominación Bautista, encontramos escritos como los de William Kiffin—un pastor londinense en el siglo XVII, W.B. Johnson—un Bautista del Sur en el siglo XVIII, Nehemiah Coxe y Benjamin Griffith—pastores del siglo XIX, argumentando a favor de la pluralidad de ancianos en la congregación.

Por encima de esto, una de las confesiones bautistas más antiguas de la historia—la Declaración de Fe Bautista de 1689—comprueba que aún en esos documentos de antaño, la pluralidad de ancianos era un modelo a seguir por las iglesias. Lo menos que podemos decir de la evidencia histórica de los bautistas es que es falso decir que la pluralidad de ancianos es anti-bautista. Al contrario, la pluralidad de ancianos es más bautista que su ausencia.

Sin embargo, estas evidencias históricas son solo para iniciar la conversación. Tienen suficiente peso para poner el caso sobre la mesa y permitir al lector sentarse y considerar la importancia de la pluralidad de ancianos. Sea o no que la pluralidad de ancianos haya sido practicada es de segunda importancia. El enfoque principal de los líderes de la iglesia hoy en día debe ser entender la enseñanza de la palabra de Dios en este asunto. Continue reading…

Haciendo del shofar un amuleto

Por Timon Reiner

Hoy en día vemos que se usa mucho un instrumento denominado el shofar en muchos de nuestros cultos de iglesia. El shofar, una trompeta hecha de cuerno de carnero, fue usado en el antiguo Israel para tocar el sonido de guerra o para anunciar las alabanzas en el Templo. ¿Por qué, entonces, vemos el shofar tocado en nuestras iglesias para anunciar liberación y prosperidad? Simplemente es porque el rompimiento del evangelio de prosperidad con las enseñanzas de las Escrituras es producto de un abandono de los sanos métodos de interpretación. Al leer la Biblia, debemos recordar que la Biblia no nos ha sido dada como un todo, sino que fue revelada progresivamente a través de la historia de redención.

Como ya se mencionó, el shofar se tocaba durante tiempos de guerra y en días festivos. También se empleaba al anunciar la llegada del año de jubileo. En este año especial que solo llegaba cada 50 años, se devolvía terrenos a sus propietarios originales, se libertaba esclavos y se perdonaba deudas. Es decir, se celebraba la liberación. Sin embargo, hay que entender la liberación de Israel dentro de su contexto. Esta celebración fue instituida por Dios para el pueblo de Dios. La Ley o el Torá no solo reglamentaba la vida espiritual de uno sino también la vida civil de todo un país. Si el pueblo y sus líderes obedecieran a Dios y practicaran sus estatutos (ej. por medio de observar el año de jubileo), el pueblo no sufriría opresión. Dios instituyó el año de jubileo para el bien de su pueblo. El toque de trompeta no anunciaba algo que se iba a hacer. Anunciaba lo que ya se logró. Continue reading…