Plantador de iglesia, acompañado es mejor

Por Ramon Osorio

Una de las experiencias más comunes al plantador de iglesias es la soledad. Esto es especialmente cierto en los pastores hispanos que regularmente no cuentan con una iglesia madre o con un equipo de trabajo voluntario o pagado.

En mi caso el primer culto de La Respuesta en Junio del 2006, la asistencia fue mi esposa, nuestras dos hijas y yo. Pero Dios estaba con nosotros y siguiente domingo se unió la familia Castro. Luego llegaron los Medina, los Gonzales, los Moreno y algunos estudiantes y amigos americanos. Aunque yo pensaba que podía solo, Dios sabía que necesitaba un equipo y Él en su misericordia lo proveyó.

En los dos primeros capítulos de Esdras encontramos primero un grupo de líderes (2:2), y segundo, encontramos un grupo más amplio de personas. Es interesante ver que el edicto de Ciro, movido por el único y verdadero Dios, asume que un grupo de gente ayudará a reconstruir el templo. Ciro nunca piensa que una sola persona podrá hacerlo o que tendrán que contratar constructores. Lo que Ciro asumía como lógico, muchas veces los plantadores y pastores de iglesias madres lo ven extraño y hasta falto de espiritualidad; a saber, que para plantar iglesias es mejor hacerlo con un equipo. Continue reading…