Esposo, toma de la mano a tu esposa

Por R.C. Sproul, Jr

En los últimos años, debido a la enfermedad de mi esposa, su fallecimiento y su ausencia, he recibido mensajes escritos tanto alentadores como extraños. Me regocijo especialmente cuando escucho que las reflexiones que he escrito le han servido de ayuda a otras personas durante tiempos difíciles. De hecho, planeo usar lo que he escrito en un futuro libro. Dicho esto, todavía creo que la cosa más sensible, acertada y de más ayuda que escribí durante esta travesía fue en un mensaje de twitter: “deseo haber agarrado más su mano”.

Probablemente este es mi mayor remordimiento, no haberla agarrado más de la mano.

Por supuesto que no es que nunca le tomé la mano. Sin embargo, es probable que no lo hiciera tanto como le hubiese gustado. Tomarle de la mano le comunica a ella, en una manera sencilla pero profunda a la vez, que estamos unidos. Sostenerle su mano le dice a ella: “estoy agradecido de que somos una carne”. Tomando su mano me dice a mí: “esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”. Es una liturgia, un hábito ordinario de conmemoración para ver claramente la realidad extraordinaria de dos convirtiéndose en uno. Habría comunicado, aún en medio de un desacuerdo o en momentos de dificultad, que “pasaremos por esto juntos. No te soltaré”. Continue reading…

Lo que espera un pastor de sus ovejas

Por Alejandro Molero

Poco tiempo luego de haber renunciado a mi carrera profesional de 17 años en la programación y mantenimiento de máquinas robotizadas y autómatas lógicos para obedecer el llamado del Señor a servir a tiempo completo en la iglesia, visité a mis antiguos compañeros de trabajo. Quien había sido mi jefe me preguntó: “¿Cómo te va en el pastorado?”… y luego de un discreto suspiro, alcancé a decirle: “Bueno, bien pero solo por la misericordia de Dios”. Ante su evidente sorpresa, proseguí diciéndole: “Aún estoy aprendiendo que los hermanos no son robots! Porque aquí en la fábrica, las máquinas recibían las instrucciones computarizadas que yo mismo les programaba y obedecían inmediatamente, pero en la iglesia no es así.” Y cuando concluí diciéndole: “Ojalá los hermanos fueran robots!¨ mi exjefe reconoció también “así también son mis empleados!” y acabamos riéndonos a carcajadas. Pero ahora que estoy usando esta ilustración para introducir este artículo estoy cayendo en cuenta que a lo mejor yo también estaba incluido en esa queja mientras este servidor era parte de su personal!

Lo cierto es que en la práctica pastoral, hay hermanos muy amados que nos alegran nuestro ministerio al atender cabalmente las instrucciones bíblicas y a las recomendaciones pastorales para vivir la vida cristiana según el Señor nos exige en Su palabra. Sin embargo, también hay unos cuantos hermanitos que nos amargan el ministerio, exigiendo más de nuestro esfuerzo, estabilidad emocional, tiempo, dinero, paciencia y perseverancia.

Muchos excelentes autores han escrito acerca del perfil pastoral, de los requisitos del obispado enlistados en 1 Tim 3:1-7 y de lo que espera la iglesia de sus pastores. Pero pocos han contestado la pregunta ¿qué esperamos los pastores de nuestras ovejas? como para que los miembros de las iglesias sepan lo que se espera de ellos. Y basado en Hebreos 13:7, “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta, para que lohagan con alegría”, quiero plantear cuatro actitudes de las ovejas que glorifican a Dios y honran Su Palabra:  Continue reading…

Diez características de pastores que tienen una permanencia sana y larga en sus iglesias

Por @ThomRainer

Imagínese lo que pasaría si pastores permanecieran en una iglesia de manera consistente por unos diez años o más. Imagínese que ese período sea un tiempo sano en la iglesia. Imagínese lo que pasaría en nuestras congregaciones.

La duración del promedio de pastores en una iglesia (en Estados Unidos) es de más o menos 4 años. Es decir, más de la mitad de los pastores dejan sus iglesias antes de su cuarto aniversario. Nuestra investigación demuestra que la temporada de más fruto en el ministerio de un pastor no empieza hasta algún punto entre los años 5 y 7.

Abordé este tema entrevistando 30 pastores cuyas permanencias habían superado los 10 años. Y desde mi punto de vista, sus estadías en el pastorado han sido sanas y tiernas. Lo que sigue es una lista de las diez características de aquellos pastores: Continue reading…