Cómo puede una iglesia pequeña participar en misiones globales?

Por Julio Crespo

La gran mayoría de las iglesias bautistas del sur en los EEUU tienen un promedio de asistencia cada domingo de 125 personas según datos oficiales. Es decir, que la gran mayoría de las iglesias son pequeñas. Tarde o temprano, toda iglesia pequeña va a lidiar con el mandamiento de Jesús en Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones.” ¿Cómo puede una iglesia pequeña ser fiel a la Gran Comisión? Esto se complica aún más para una iglesia hispana porque muchos de los miembros no pueden viajar fuera de los EE.UU. Algunos no pueden pagar miles de dólares por un viaje misionero de corto o largo plazo. En ocasiones también se presenta que algunos miembros cuestionan el uso de fondos para ir a otro lugar cuando hay tantas necesidades locales.

Sin embargo, la realidad es que una iglesia hispana pequeña puede hacer un gran impacto en las misiones internacionales. Lo siguiente son algunas sugerencias de cómo eliminar excusas para que una iglesia pequeña pueda hacer discípulos a todas las naciones:

  1. Orar. Todo comienza con la oración. En Hechos 13:1-3 vemos a la iglesia de Antioquía ministrando al Señor, ayunando y orando cuando el Espíritu Santo llamó a Pablo y Bernabé a las misiones extranjeras. De igual manera pueden orar como iglesia por un país específico, un misionero, o la ciudad o pueblo de uno de los miembros. Orar que Dios envíe obreros (Mateo 9:38); orar para que Dios les dé los recursos para apoyar misioneros o enviar misioneros; y sobre todo, orar para que la congregación tenga un peso y carga en su corazón por la gloria de Dios. La oración es vital en las misiones.2.
  2. La predicación. John Piper dice en su libro ¡Alégrense las Naciones! “Donde la pasión por Dios es débil, el celo por las misiones será débil. Las iglesias que no están centradas en la exaltación de la majestad y la belleza de Dios, escasamente encenderán un deseo ardiente para ‘proclamar entre las naciones su gloria’ (Salmo 96:3).” Cuando el evangelio captura el corazón de un creyente, su pasión es Dios y que Él sea conocido en todas las naciones. Pacientemente predique todo el consejo de Dios. El evangelio nos confronta y el pueblo de Dios es retado por el Espíritu Santo a responder.
  3. Busca lugares dentro de la congregación. En una iglesia hispana típica puede haber más de 10 países representados. Cada miembro tiene familia, amigos, y conocidos en su país natal. Puede haber un miembro de la iglesia que tiene un deseo de alcanzar a su país con el evangelio. Un miembro de la iglesia que estoy pastoreando me dijo que tenía un terreno en Ecuador en un lugar donde no había ninguna iglesia evangélica y que él quería usarlo para una iglesia. Su corazón fue movido para llevarles el evangelio. Dos años después se pudo plantar una iglesia en San Placido, Ecuador. Puedes comenzar a plantar una iglesia en las naciones de los miembros de la iglesia que estás sirviendo.
  4. Busca apoyo. Algunas denominaciones, asociaciones, o convenciones tienen buenos recursos para las iglesias. La junta misionera internacional (IMB, por sus siglas en inglés) tiene una lista de países que no han sido alcanzados con el evangelio y a veces promueven viajes para algunos de estos países. La mayoría de las iglesias hispanas están asociadas con una iglesia de habla inglés y si se plantea una visión para un lugar específico, ellos se unirán. Asóciese con otra iglesia hispana que está trabajando en misiones internacionales o que desea participar en plantar iglesias.
  5. El tema financiero. La realidad es que las misiones cuestan mucho dinero. Cuando uno ve cuánto cuesta un viaje misionero de corto plazo puede desanimar a cualquiera. Aquí es donde la creatividad es necesaria para animar a los que quieren y pueden ir a las misiones. Algunas cosas que la iglesia puede hacer es presupuestar dinero para misiones. La iglesia puede ofrecer pagar parte del viaje misionero, ya sea el 50% o más, si se puede. También se pueden recaudar fondos usando los talentos de algunos de los miembros. Por ejemplo: cuidar niños, vender comida después de los servicios de la iglesia, o un “yard” sale. Un joven trabajó cortando grama (o zacate) todo el verano para poder ir a un viaje misionero y una señora de bajo recursos recogió aluminio. Las misiones cuestan mucho dinero, pero eso es nada cuando hablamos de almas que no han escuchado el evangelio de Cristo.

Una pequeña iglesia que está dispuesta a tomar el riesgo y sacrificarse puede plantar iglesias en las naciones. Gloria a Dios que muchas iglesias pequeñas están tomando el reto de plantar iglesias en otros países.


Julio Crespo es el pastor Iglesia Bautista Buenas Nuevas en el norte de Atlanta en el estado de Georgia. Es egresado de la Maestría en Divinidad con una concentración en Misiones y Evangelismo. google раскруткаузнать цену сайта

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *